Mi pasado jamonero

Hace algún tiempo, trabajé como comercial vendiendo los jamones de mi tío. Eran jamones de Serón (Almería). Ya comenté algo sobre los jamones en mi libro:
Entré muy despacio y me quedé quieto en el centro del local con los ojos cerrados para clasificar los olores de los alimentos. Los quesos estaban a la derecha, la leche de vaca recién ordeñada a la izquierda, y los jamones en el centro. Todas estas fragancias tenían licencia para invadir todo el local y matarte de hambre en pocos segundos. (...)". Fragmento de 1964 después de Cristo y antes de perder el autobús
Aquí se puede comprobar mi primer anuncio. Era lógico que la persona que comiera mis jamones sería más alto y fuerte. Puro marketing :-)

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