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Con Irene


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Entradas populares de este blog

Mi hermano Pablo fue "Víctor V" en La Banda del Sur.

Mi hermano Pablo fue presentador de un programa infantil en Canal Sur en los 90. Era una pesadilla ir por las calles de Sevilla porque todos los niños se le tiraban para abrazarle como si hubieran visto a un Dios.Mi generación tuvo a Los Chiripitiflauticos. Otras generaciones tuvieron a otros presentadores pero en los 90, los niños de Andalucía adoraban a mi hermano, a sus compañeros y a sus canciones. Recomiendo que veas los clips musicales cantandos por mi hermano. Vale la pena.
Pincha aquí para escuchar el tema cantando por Pablo "me llamo Víctor V"
http://www.youtube.com/watch?v=e-92TdrDKJA&feature=related

Pincha aquí para escuchar un ska infantil
http://www.youtube.com/watch?v=cVmqsw7HhP0

Pincha aquí para ver una actuación en directo lleno de niños (Playback)
http://www.youtube.com/watch?v=dbV-HfAUd9U

Los Porrones

Tremenda foto de mi colega José. ¿Dónde es? en el bar Los Porrones en Argüelles. Como explico en mi libro
Jugábamos al fútbol y bebíamos cervezas en una bodega de Martín de los Heros llamada Los Porrones. El bar era famoso en todo Madrid por servir cervezas y mezclas de alcohol en un porrón de cristal junto a un buen plato de patatas bravas. Casi todas las tardes se reunían centenares de estudiantes que dejaban la facultad para refrescar sus gargantas entre los coches aparcados del barrio. Entre la bodega y los bares de alrededor, surgía un mar de cabezas que gritaba y cantaba por las tardes bajo los efectos del buen beber. La calle olía a calor, vómito y risas. extracto del libro 1964 después de Cristo y antes de perder el autobús.

Camiseta de la Bahía de Drake

Ordenando el armario, me he encontrado con una camiseta cuando tenía un pub en Madrid: La Bahía de Drake.
El local era pequeño y estaba decorado con un singular cuadro donde unos piratas borrachos bebían en un barco. El cartel de la calle tenía un pirata junto al nombre del bar, La bahía del Drake. Era un homenaje al pirata más temido de la historia. El local se puso de moda por nuestra fama en el barrio y en los diferentes ambientes de la movida madrileña. Los fines de semana abríamos a las cinco de la tarde para que una legión de niños de Los Sagrados Corazones bebiera chupitos de tequila y se cogiera el pedo del sábado. Los niños pijos daban paso a sedientas pandillas de cerveza en vaso de mini a los que les gustaba el ska y el punk. La calle había recuperado el ritmo de principios de los 80. El público intercalaba nuestra música y cerveza con visitas a Los Porrones. Por la noche la cosa pintaba de todos los colores, ya no era una reunión de centenares de estudiantes que…